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El grupo de profesionales saca fotografías y toma apuntes sobre el puente de Jentilzubi. (Juan Lazkano)

Los
parajes del entorno del parque natural de Gorbeia se han convertido estos días en la pizarra donde alumnos de un taller de diseño sostenible pintan proyectos y dibujan estrategias de promoción del turismo. Capitaneados por la gurú de esta nueva asignatura, la israelí Adital Ela, un grupo de nueve profesionales relacionados con el diseño se pasearon ayer por los lugares más pintorescos de esta zona verde de Bizkaia. Las cuevas de Baltzola, el humedal de Saldropo o el hayedo trasmocho de Presazelai, en Otxandio, fueron algunos de los puntos visitados. El objetivo del paseo, que se alargó durante todo el día, surge del deseo de la asociación de desarrollo rural Gorbeialde de imprimir un valor añadido a la comarca. Este extra pretende sumarse a los tesoros que ya de por sí esconden los montes y prados de la zona, de forma que el conjunto de ambas cosas resulte de lo más atractivo para el turismo.

Este valor añadido no vendrá de la construcción, pues el deseo de la asociación es que la naturaleza del enclave mantenga su autenticidad. Lo que sí piden a los alumnos de este taller, impartido con la ayuda de la asociación vizcaina Creativity Zentrum, es que traten de buscar opciones que permitan la convivencia de todos los usuarios de estos parajes. Y es que en la actualidad se disputan la utilización de los espacios al aire libre ganaderos, espeleólogos, senderistas, campistas y alpinistas, entre otros. Sin contar con los residentes habituales en el entorno como los murciélagos, a quienes perjudica tanta actividad.

Además de compatibilizar todos los usos, los participantes en el taller idearán fórmulas que otorguen más calidad al lugar. Un mirador, una guía, un nuevo sendero... Todas las opciones resultantes serán expuestas y debatidas durante la jornada de hoy durante el brain storming o tormenta de ideas que mantendrá ocupados a los alumnos y a su profesora israelí. A este proceso sobrevivirán solo las iniciativas más interesantes y factibles a la hora de ponerlas en marcha.

La idea de organizar este taller partió de una visita que técnicos de Gorbeialde realizaron a Suiza. Allí, el paso por un balcón que otorgaba una bonita vista que atraía a numerosos paseantes y dinamizaba el sector turístico de la zona, hizo pensar en la posibilidad de extrapolar la vivencia a Bizkaia.

El entorno del Gorbeia supone además un espacio "virgen" en el que trabajar las técnicas de los profesionales ya que nunca ha vivido una experiencia de este tipo. Precisamente, esta es la impresión que recibió Adital Ela nada más poner un pie en la subida a Baltzola, donde admiró sorprendida el puente de Jentilzubi mientras escuchaba la leyenda de su creación a manos de un gigante.

El grupo de profesionales saca fotografías y toma apuntes sobre el puente de Jentilzubi. (Juan Lazkano)

(Furnte: DEIA)